Entre embargos y salidas, el PRI se alista para 2027
- 16 jul
- 4 min de lectura
El PRI Hidalgo acumula dos retenciones de prerrogativas por laudos laborales mientras busca reorganizarse rumbo al próximo proceso electoral.

Enrique Vega
Al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Hidalgo todavía no le llega formalmente el año electoral, pero las facturas ya comenzaron a pasar por caja.
En menos de dos meses, el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) aprobó dos retenciones a sus prerrogativas por laudos laborales, justo cuando el tricolor intenta reorganizarse rumbo a la contienda electoral de 2027 y, de paso, vender la idea de que puede volver a ser competitivo para 2028.
El problema no es solo económico, pues las retenciones llegan sobre un partido que todavía carga con la salida de viejos cuadros, exdirigentes que ya juegan en otra cancha, una bancada local que desapareció en la anterior Legislatura y una dirigencia que ahora asegura haber heredado más de 40 millones de pesos en laudos.
La segunda retención fue aprobada esta semana por el Consejo General del IEEH; aunque el Tribunal Laboral ordenó embargar 460 mil 685 pesos, el órgano electoral determinó retener únicamente 149 mil 283 pesos del financiamiento público ordinario del PRI, una vez descontadas multas y garantizado el pago de salarios del personal del partido.
El caso deriva del expediente 598/2023, promovido por el extrabajador Alejandro Infante Arreola.

El antecedente inmediato ocurrió en junio, cuando el IEEH ya había autorizado otra retención por 85 mil 116 pesos, dentro del expediente 1522/2023, promovido por el extrabajador Lucio Gutiérrez Hernández. Con ello, el tricolor acumula dos embargos a sus prerrogativas en poco más de un mes, ambos por conflictos laborales.
LA HERENCIA QUE NO TERMINA
Marco Antonio Mendoza Bustamante, dirigente estatal del PRI, aseguró que estos embargos no son hechos aislados, sino parte de una ruta que ya había anticipado desde el mes anterior.
“Va a ser algo recurrente, no es el primero ni será el último”, dijo al acusar que los laudos forman parte de lo que heredó de la dirigencia de Julio Valera Piedras, periodo en el que, según afirmó, hubo conductas “no solo irregulares, sino ilícitas”.
El líder tricolor sostuvo que existen documentos en los que un exsecretario de Finanzas habría firmado a favor de extrabajadores montos salariales de 45 mil pesos, cantidades que, según dijo, no correspondían a lo que realmente percibían.

Por ello, adelantó que promoverán denuncias penales contra quienes se estén beneficiando con resoluciones laborales basadas en documentos que calificó como apócrifos.
“Recibimos más de 40 millones de pesos en laudos”, afirmó Mendoza, quien sostuvo que algunos casos han buscado embargar bienes del partido, cuentas de comités de otras entidades y ahora las prerrogativas del PRI en Hidalgo.
LA BATALLA POR LAS PRERROGATIVAS
Para la actual dirigencia, el punto de fondo es que las prerrogativas son recursos públicos etiquetados, por lo que, según Mendoza Bustamante, no deberían ser embargadas en su totalidad ni afectar rubros como salarios, actividades específicas para mujeres, jóvenes o pueblos indígenas.
El dirigente explicó que trabajadores del Comité promovieron amparos para proteger sus sueldos, y que ya cuentan con una suspensión para evitar que el embargo alcance la totalidad de la prerrogativa.
ENTRE LAUDOS Y FUGAS
Este revés financiero se suma a una crisis política que el PRI arrastra desde hace años, como la salida más simbólica, que fue la de Omar Fayad Meneses, último gobernador priista de Hidalgo, quien renunció al partido el 15 de junio de 2023, después de más de 40 años de militancia.
A esa ruptura se sumaron nombres como Julio Valera Piedras y Érika Rodríguez Hernández, ambos exdirigentes estatales del PRI, además del grupo de diputados locales que dejó al tricolor en la anterior Legislatura, hasta llevarlo a un escenario histórico: un Congreso local sin bancada priista.

También aparece Ricardo Crespo Arroyo, otro exdirigente estatal del PRI, quien renunció al tricolor en 2019, después se integró a Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y actualmente es diputado federal por Hidalgo para el periodo 2024-2027.
Mientras el PRI intenta reconstruir su estructura rumbo a las siguientes elecciones, varios de sus antiguos mandos ya se acomodaron en el bloque oficialista o fuera del partido.
MENDOZA BUSTAMANTE ACUSA EMBATE POLÍTICO
El dirigente tricolor leyó los embargos como parte de un intento por debilitar al PRI antes de la contienda, pues aseguró que el partido ha crecido entre ocho y 10 puntos en el último año, mientras Morena, dijo, mantiene una caída sostenida en las mediciones.

El dirigente priista también aseguró que no suspenderá giras ni actividades del Comité Estatal, ya que le faltan cinco municipios por recorrer, en los que continuará con la instalación de estructuras municipales, un consejo de exlegisladores y una red de 350 defensores para los municipios, distritos locales y federales.
EL PADRÓN QUE PRESUMEN
Pese a los embargos, las fugas y los pleitos laborales, la dirigencia priista también presume músculo interno.
En enero de 2025, Mendoza Bustamante afirmó que el PRI Hidalgo contaba con 109 mil 593 militantes, lo que colocaba a la entidad como el tercer padrón priista más grande del país, solo detrás del Estado de México y Coahuila.
Ese dato es parte del argumento con el que el tricolor busca sostener que no está fuera de la pelea.
Sin embargo, la pregunta rumbo a 2027 no solo será cuántos militantes conserva, sino cuánta operación puede sostener un partido que llega con prerrogativas retenidas, laudos encima y viejas fracturas todavía abiertas.
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Sin duda el IEEH está comprado