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Padre Román de la Cruz, ¿ajuste de cuentas?

hace 6 horas
2 min de lectura

Agenda Setting 429

Florentino Peralta


(09-21-2026)


El asesinato a balazos del padre, Román de la Cruz Hernández, nuevamente pone el dedo en la llaga y vivifica un problema que históricamente la iglesia católica ha preferido ignorar: la presunta comisión de delitos sexuales.

 

La población de la Sierra Alta y Huasteca hidalguense, así como del resto de la entidad y gran parte del país, se conmocionó con la muerte violenta del sacerdote que fungía como párroco en la localidad de Santa Cruz, municipio de Huejutla.

 

Su cuerpo, encontrado a la orilla del tramo carretero Tolago-Tetlapaya, municipio de Lolotla, estaba acompañado de un “mensaje” sólo para distraer y hacer creer que fue un ataque cometido por integrantes de la delincuencia organizada.

 

Estos elementos, aunados a la falta de pericia mostrada por la directora general de Asuntos Religiosos y de Usos y Costumbres en Hidalgo, Margarita Cabrera Román, dieron pie a una furiosa reacción del alto clero para exigir justicia.

 

La diócesis de Huejutla, la Arquidiócesis de Tulancingo y la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) prejuzgaron el hecho como “asesinato” y pidieron un cese a la violencia, quizá, sin tener algunos antecedentes del sacerdote caído.

 

Román de la Cruz Hernández es señalado, en municipios como Huazalingo, de haber incurrido en actitudes inadecuadas con al menos dos menores de edad, algo que las autoridades investigan ya bajo el presunto de “abuso sexual”.

 

Además, se sabe ahora que el sacerdote debía dinero a varios sujetos y algunas otras acciones que no parecen apegarse a las Sagradas Escrituras, aunque, como es costumbre en estos casos, los jerarcas católicos nieguen conocimiento.

 

El sacerdote diocesano, Jerónimo Coria, deslindó a la Diócesis de Huejutla, a cargo de José Hiraís Acosta Beltrán, de las conductas achacadas a Román de la Cruz Hernández, pues sostuvo, “jamás he escuchado nada de esta situación”.

 

Fue la mañana del martes 15 de septiembre de este 2026 cuando fue encontrado el cuerpo sin vida de un hombre que resultó ser el párroco de Santa Cruz y dadas sus características, algunas líneas apuntan a sus conductas disolutas.

 

LÍNEAS ABIERTAS


El homicidio del padre, Román de la Cruz Hernández, apunta hacia un ajuste de cuentas, debido a sus antecedentes sobre presunto abuso sexual cometido contra dos mujeres menores de edad y los adeudos económicos que sostenía con varios sujetos. Ambos supuestos conforman ya algunas de las líneas de investigación que siguen las autoridades correspondientes de Hidalgo para determinan tanto su veracidad como su probable relación con el hecho. En tanto, nuevamente un ministro católico está involucrado en estos temas, mientras sus superiores callan.


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