Las fichas
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura
Osteoporosis

José Raquel Badillo Medécigo
(seudohumorista)
05-21-2026
“Por mucho que se esconda el gato, maúlla” —Refrán—
Hay una marca cervecera, que en sus corcholatas trae un código QR, al reverso de la ficha una clave alfanumérica. Al entrar te hace un cuestionario, preguntas muy sencillas de responder sobre la cerveza y te premia con una caguama y entre las opciones de entrega hasta te la puede enviar a domicilio…
En la política, el caricaturista Abel Quezada, se las ingenio para representar a un próximo sucesor en cargo público ocultándole el rostro simulando una tela con dos agujeros a la altura de los ojos y lo denominó como “el tapado”.
A partir de sus publicaciones, el público vinculó en cada proceso ese término para referirse a quienes tenían posibilidades de ser ungidos como candidatos. Por muchos sexenios ese término era absoluto sin ninguna otra acepción para los políticos.
Al llegar a la izquierda al poder, AMLO implementó las mañaneras y desde ese espacio influía con su narrativa. Algunos sin un sustento sólido como el denominado “yo tengo otros datos” y otros tan evidentes como los axiomas matemáticos que no admitían refutación como cunado dijo que el voto de morena proviene de la gente más humilde, no así de otros sectores con mayor nivel educativo. O cuando categóricamente afirmó que los negocios jugosos llevan siempre el visto bueno del presidente.
Se pone todo el contexto, porque justamente al referirse a los tapados, él los concibió de una manera diferente a Abel Quezada, ya no un busto o un personaje con un trapo negro, sino que AMLO los pone como “corcholatas” para ser destapados.
Pero en realidad la acepción de chorcholata, dista de ser una palabra apropiada, porque desde hace muchos, pero muchos años, las fichas dejaron de traer corcho y seguramente lo que AMLO quiso hacer una analogía donde en el reverso de la ficha trajera un premio. No creo sinceramente que les denominara “corcholatas” en un exabrupto de sinceridad para referirlos como ¡fichas! porque esta palabra tiene dos significados coloquialmente. Una la que se refiere justamente como sinónimo de corcholata y la otra para describir a alguien estigmatizado.
Lo cierto fue que en este proceso había una corcholata favorita, (gato escondido, cola de fuera) pero también hubo premios de consolación a cada uno de los que levantó la mano para ser candidato.
Este método se aplicó en otros lugares, aquí en Pachuca hubo corcholatas que buscaron ser ungidos como candidatos a la alcaldía y además si llevaban el visto bueno, recibieron un premio.
Hoy en vísperas de la renovación de las alcaldías veremos si conservan esta metodología o aportan innovaciones al proceso de selección.







Comentarios