León Mejía Ortiz
- hace 2 días
- 2 min de lectura
Osteoporosis

José Raquel Badillo Medécigo
—seudohumorista—
(07-23-2026)
Quienes lo conocimos, no podemos sustraernos en dedicarle unas líneas en su memoria para honrar su recuerdo…
Mi padre hizo suya la frase de Ana María Rabatté: “En vida hermano, en vida” y justamente aconsejaba mostrar el cariño y el afecto en vida; sin embargo, la vida pasa, los seres queridos parten repentinamente… y se van sin decirnos adiós ni nosotros somos capaces de mostrar nuestro afecto.
Y así pasó con mi amigo León Mejía Ortiz, rebelde e idealista, afable. Lo conocí en la normal y ahí nació la amistad.
Muchos años después tuvo la oportunidad de salir del país para estudiar un posgrado en Cuba, regresó decepcionado del sistema socialista de ese país por la forma de gobernarse y el nulo conocimiento filosófico de Karl Marx y Friedrich Engels.
Vio una realidad ofensiva, pero regresó feliz porque en esa isla encontró el amor de su vida para consolidar un hogar. Su felicidad fue más grande cuando tuvo el privilegio de ser padre de dos hijos.
Su apego a la lectura lo hicieron un profesionista sumamente intelectual; hace más de 30 años generé 12 frases para motivar a la lectura entre los niños… en una de mis frases él me sirvió de inspiración para expresar: “¡Soy muy León… en mis ratos LIBROS!”.
Su personalidad era idónea para no pasar desapercibido el surgimiento del ejercito zapatista.
León Mejía Ortiz cubría el perfil ideal para potenciar académicamente a la escuela normal rural Luis Villareal "El Mexe", en cuyo paso por esa institución destacó su esfuerzo para que los estudiantes aprovecharan su estancia, motivándolos para que asistieran a clases, ya que en esos años el modus vivendi de los alumnos era pasarse los días en los dormitorios, en las escuelas normales de otros estados o en sus marchas y plantones, en 2003 situación que desencadenó años después el cierre de esa escuela normal es obvio que esas medidas en favor de los estudiantes y de la propia institución le generaron el rechazo del comité estudiantil que siempre se ha apropiado de las funciones académicas y directivas y a él como a varios directores exigieron su renuncia por no dejarlos hacer lo querían.
Por ello su recuerdo no puede estar completo si omitimos la lucha frontal para transformar a esa institución. No lo consiguió… y hoy en día a pesar de dedicarle presupuestos mayores en relación con otras normales, vemos a una institución sin trascendencia y un tanto anacrónica.
Vale la pena reflexionar. ¿Por qué en esta institución donde egresan como profesores rurales no les enseñan las lenguas indígenas como el hñähñú o el náhuatl para poder aterrizar en los medios rurales? Hoy en día sin hacer alarde de su trabajo, Conafe calladamente se lleva las palmas…
Amigo León tu memoria perdurará en quienes te conocimos… descansa en paz.
“…el vacío que deja un amigo se llena solo con su memoria” — Autor desconocido—








Mi buen amigo Rachi, te has quedado corto en tu crónica al recordar a nuestro entrañable amigo León Mejía, al igual que tú, tuve el gran privilegio de conocer y convivir con León, un excelente amigo, gran conversador, y mejor ser humano. Platicar con él era adentrarse en una gran aventura, muchas de las veces pedagógicas, en otras ocasiones de los problemas mundiales y de las ideologías que han orientado a la humanidad.
Quedará vivo en nuestra memoria el gran amigo León y nos quedaremos con las ganas de volver a convivir con él. QEPD León Mejía Ortiz.
Es muy bueno que los valores humanos se manifiesten en vida, pero cuando hay un reconocimiento posterior, creo yo, se da paso a su trascendencia y es una manera de mostrarle a la muerte que ni ella hará que muera la persona amada.
Amigo, bonitos recuerdos, como dijera aquel autor. “el tiempo pasa… y no te puedo olvidar, te traigo en mi…”
A mi me hubiera gustado que después de un asterisco estuviera el año de su nacimiento guion y el año de su fallecimiento.
Amigo, no te estoy corrigiendo, estoy manifestando un gusto, el gusto de saber hace cuantos años se nos fué