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Octavio Castillo, entre ostracismo y escándalos al frente de la UAEH

  • 13 abr
  • 4 Min. de lectura

Octavio Castillo Acosta protagoniza una de las administraciones más "tropezadas" al frente de la UAEH.




Enrique Vega


En medio de una administración marcada por conflictos internos, decisiones cuestionadas y una constante tensión con su propia comunidad, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Octavio Castillo Acosta, ha mantenido un perfil bajo hacia el exterior, pero con una gestión que acumula episodios polémicos desde su llegada al cargo en septiembre de 2022 como interino y su posterior designación formal en marzo de 2023.


A diferencia de otros liderazgos visibles, su rectoría ha transitado por varios escándalos que, por la exposición pública, marcan un historial que hoy mezcla señalamientos de nepotismo, crisis estudiantiles, conflictos laborales y disputas institucionales.



NEPOTISMO: EL SEÑALAMIENTO MÁS RECIENTE


El caso más reciente estalló en abril de 2026, cuando el propio rector confirmó que la titular de la Unidad de Género de la Defensoría Universitaria, Daniela Patricia Castillo Torres, es su hija.

El nombramiento se realizó en enero de este mismo año como parte de una serie de designaciones internas bajo un esquema en el que la Rectoría tiene facultad directa para proponer perfiles.


Lejos de deslindarse, Castillo Acosta reconoció su intervención en el proceso y defendió la designación bajo el argumento de la trayectoria académica de su familiar, quien cuenta con más de una década dentro de la institución.


Daniela Patricia Castillo Torres
Daniela Patricia Castillo Torres


No obstante, el señalamiento no se centra únicamente en el perfil profesional, sino en el conflicto de interés que implica que un cargo en un área sensible haya sido ocupado mediante un procedimiento directamente ordenado por el titular de la universidad.



VIOLENCIA Y RUPTURA EN EL INSTITUTO DE ARTES


El episodio más delicado de su gestión ocurrió en septiembre de 2023, cuando un conflicto en el Instituto de Artes derivó en uno de los movimientos estudiantiles más importantes en la historia reciente de la UAEH.


Lo que inició como una inconformidad por la designación de la directora de dicho plantel, escaló rápidamente hasta convertirse en un paro que se extendió por varios meses y que alcanzó su punto más crítico el 19 de septiembre de ese año, cuando estudiantes fueron víctimas de agresiones físicas al interior de instalaciones universitarias.



El conflicto no solo generó una ola de protestas, sino que se extendió a diversos institutos, lo que ocasionó un paro general actividades y provocó exigencias directas entre las que se encontraban la renuncia del rector.


A ello se sumaron acusaciones sobre la posible participación de grupos de choque y señalamientos de injerencia de estructuras universitarias internas, lo que terminó por evidenciar una crisis de gobernabilidad que rebasó el ámbito académico.



DEL AULA A LOS TRIBUNALES


Las consecuencias de este conflicto no se limitaron al terreno universitario, ya que las agresiones derivaron en denuncias formales y en la apertura de procesos legales contra personas involucradas.


Con el paso de los meses, varias de esas carpetas, en las que se dictó vinculación a proceso, entre ellas la del entonces presidente del Consejo Estudiantil Universitario, Esteban Rodríguez, se cerraron.



Sin embargo, el precedente quedó marcado y la gestión de Castillo Acosta no solo enfrentó protestas internas, sino que vio cómo su comunidad también se enfrentó en tribunales.



CAASIM: UNA DEUDA QUE LA UAEH NO RECONOCE


En el ámbito financiero, la administración también enfrentó un conflicto prolongado con la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales (CAASIM).


Desde 2024 y durante 2025, el organismo ha señalado un adeudo superior a los 40 millones de pesos por servicios acumulados, una cifra que ha sido reiterada en distintos momentos por su titular, Juan Evel Chávez Trovamala.


La postura del rector ha sido firme en desconocer la deuda y sostener que la universidad únicamente paga por el consumo real de cada plantel educativo y administrativo.



TENSIÓN LABORAL Y RIESGO DE HUELGA


A este escenario se sumó apenas hace unas semanas la tensión con el personal académico y administrativo, en medio de las negociaciones contractuales que pusieron a la universidad al borde de una huelga.


El desacuerdo en torno a condiciones salariales y prestaciones llevó al Sindicato del Personal Académico de la UAEH (SPAUAEH) a plantear la posibilidad de un paro, lo que habría profundizado aún más la crisis interna.


Finalmente, el conflicto llegó a una resolución momentánea tras alcanzarse un acuerdo que incluyó un incremento cercano al siete por ciento y ajustes en prestaciones, pero el episodio dejó en evidencia que el descontento no se limita al estudiantado, sino que también alcanza a quienes forman parte de la estructura laboral de la universidad.



UN SALARIO POR ENCIMA DEL GOBERNADOR


En este contexto, uno de los datos que más ha llamado la atención es el salario del rector.

De acuerdo con los tabuladores oficiales de la denominada máxima casa de estudios de la entidad, Castillo Acosta percibe alrededor de 84 mil pesos mensuales.


La cifra adquiere mayor relevancia al compararse con el ingreso del gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, quien percibe aproximadamente 76 mil 300 pesos mensuales, lo que representa una diferencia cercana a ocho mil pesos a favor del rector universitario.


A tres años de haber asumido el control de la UAEH, la gestión de Octavio Castillo Acosta no se define por grandes reformas ni por protagonismo público, sino por un cumulo de episodios que generaron tensión en la comunidad universitaria.



Del paro estudiantil a los señalamientos de nepotismo, pasando por conflictos laborales y disputas financieras, su rectorado parece haber encontrado una constante en la controversia.



Y aunque el rector se mantenga en un perfil bajo, los conflictos de su administración han terminado por hablar más fuerte que su propia narrativa institucional.


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