top of page

Karaoke

  • hace 11 horas
  • 3 Min. de lectura

Osteoporosis

José Raquel Badillo Medécigo

(Seudohumorista)

 

02-12-2026


“Creí que el alcalde de Tequila no era Diego Rivera sino Pablo Picasso, pues pinta de la tiznada”

Aquiles O. Primo

 

Holmes fue invitado a disertar en una magna conferencia realizada bajo el auspicio de algunos partidos políticos.

 

Enfático, dejó en claro desde el inicio de su exposición el riesgo que conlleva, para alguien como él, abordar temas políticos, pues el artículo 33 de la Constitución mejicana lo prohíbe tajantemente.

 

No sé si admiro más a Holmes cuando se enfrasca en sus investigaciones y logra desmenuzar los misterios propios de cada caso, o cuando, en sus disertaciones, recurre al humor —quizá un tanto involuntario—, pero logra captar por completo la atención de su auditorio.

 

El tema a desarrollar giró en torno a la Reforma Electoral”. Tuve que salir del auditorio justo cuando comenzó a exponer, pues recordé que el vehículo rentado lo había estacionado unas cinco cuadras del recinto y, aunado a ello, para abrir paso entre el flujo vehicular había encendido las luces altas y no las apagué. Para evitar contratiempos, me dirigí al coche a corregir el descuido.

 

Al retornar al auditorio, el público ya se encontraba en la sesión de preguntas y respuestas. Seguramente alguien le había pedido su opinión sobre la “Reforma Electoral”.

 

Holmes dijo:


—     Quienes impulsan esta reforma, le están jalando la cola al tigre. En TikTok hay un video muy viral. Se trata de una chica que se queja y dice más o menos así: “Mi ginecólogo me envió una solicitud de amistad… ¡¿qué más quiere ver?!”.

 

Y, en efecto, el partido en el poder aquí en Méjico está adoptando la misma actitud que la del ginecólogo: ¿qué más quiere ver, si ya tiene los tres poderes que rigen a los ciudadanos?

 

Una ovación de varios minutos cimbró el auditorio.

 

Al retomar la palabra para agradecer a los asistentes, un joven le preguntó cuál era el caso más reciente de su investigación.

 

Holmes, muy sereno, expuso:


—Resulta que el Poder Ejecutivo recurrió a mi asesoría para quejarse amargamente de la presión que ejerce Norteamérica para que Méjico le envíe “narcopolíticos”. El dilema no es sencillo, porque entre mayor rango posee el capturado, mayor es el riesgo de que, al “cantar”, involucre a sus homólogos o superiores.

 

Pero hacer caso omiso a una petición de esta naturaleza daría pauta a que Norteamérica tome la justicia de manera unilateral y extraterritorial. Así que, a simple vista, la solución no era fácil de encontrar.

 

—Por favor, cuéntenos todos los detalles —interrumpió el joven.

—Pues bien, a puerta cerrada, con la FUNCIONARIA con “A” y con Omar Garza Harfuchi, les propuse que capturaran al presidente municipal de Tequila.

—¿Usted conocía su historial delictivo? —inquirió vehemente el joven interlocutor.

—¡Claro que no! Pero antes, hacer una señalización de esta naturaleza era como encontrar una aguja en un pajar. Hoy, en cambio, si vas a un pajar, es difícil que no salgas pinchado por una aguja… Yo sólo pedí que lo detuvieran, pero el alcalde empezó a decirlo todo sin que se lo pidiéramos. Él solito se incriminó.

—¿Pero entonces por qué pidió la detención específicamente del de Tequila? —cuestionó de nueva cuenta el joven.

Holmes sonrió y remató:

—Por la sencilla razón de que ¡hoy en día todo el que es detenido en automático es extraditado al país del norte, y ahí literalmente los hacen “cantar”!

Lo demás ya es obvio y elemental: si al edil tequilense le ponen el karaoke para cantar, lo único que tendrá que decir es… ¡TEQUILA!

 

El auditorio estalló en carcajadas. El encargado del sonido se las ingenio para poner la música…

 

Holmes se perdió entre los aplausos mientras el coro improvisado entonaba una sola palabra, repetida hasta el absurdo, hasta el hartazgo y hasta la verdad:

¡TE-

QUI-

LA!

(P.D. Síganme en Facebook “Osteoporosis Humor” Gracias)

bottom of page