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Ritmo Cotidiano

  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

Mente lunera



Andrea González


05-27-2026


Para empezar este texto he de admitir que mis escritos se destacan en por estar en busca constante de cambios; cambios, cambios en rutinas y formas de pensar, estar en constante movimiento y citando un lugar común “saber que queda un largo camino que recorrer” pero ya que he entrado en vacaciones me di cuenta que tengo más “cambios” dentro de una rutina y por fin el día que me libero, los días parecen más calmados. 


Tomé un respiro y me pregunté ¿Qué hay de malo en lo cotidiano? Erróneamente, desde que tengo uso de la razón he asociado lo cotidiano con el sentimiento de aburrimiento, con el color gris y con esa sonrisa sin dientes pero gentil que te da el cielo. En lo cotidiano puede encontrarse la calma de saber que tienes algo seguro, algo que es tuyo y ha sido parte de ti desde que lo decidiste así. El día a día es una elección constante del camino que hemos elegido marcar, que elegimos todos los días caminar, a veces lento, a veces rápido, pero son las pequeñas pausas para contemplar que nos llenan de vitalidad, porque nos permitimos observar, salimos de la burbuja tormentosa de humo que está a nuestro alrededor, pero ver un árbol a mitad de cambio de hojas, una señora muy bien vestida, el vidrio roto causado por los estragos del granizo, las calles destrozadas y mal pavimentadas, y todo por un momento de un cuarto de respiro es poético. 



¿Cuántos años tendrá ese árbol, me habrá visto antes que yo a él? ¿De dónde habrá sacado ese sombrero la señora, qué pensará de la moda de hoy en día, le gustará Madonna?


¿Arreglaran el video prontamente o solo le pondrán plásticos y cinta canela, se creerán en un set de Tarantino? ¿Las calles arruinadas pero transitadas serán un retrato de la vida misma que lo ha visto todo pero sigue funcionando aunque exige cambio? Muchas preguntas que solo ocupan 2 segundos antes de volver a enfocar tu mirada al frente y seguir con tu camino, pero te diste un respiro para pensar en otra cosa que no sea tu entorno. 

Observa, lector.


Observar tu caminar en lo cotidiano, toma nota de tus huellas porque posiblemente cambien de rumbo.


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1 comentario


fer
hace 2 días

Conozco la monotonía y puedo sostener que cansa mucho, pero hay veces que uno se da cuenta de que nada es igual, que a pesar de despertar a la misma hora siempre, no podemos despertar a las 6:30 exactas siempre; siempre habrá un microsegundo de diferencia entre cada día, cada vez no hay un cielo semejante al de ayer, pero no completamente igual, y así con todo lo que nos rodea, con nosotros. Un empirista inglés tenía el pensamiento de que no existe un yo, sino que éramos fotogramas muy juntos y por eso parecíamos una sola persona, pero en verdad somos alguien diferente cada día, minuto y segundo. Podríamos decir que es un círculo, no pasado ni futuro. Sol…

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